Cirugía ortognática
Riesgos y complicaciones: lo que conviene saber antes de decidir
La cirugía ortognática es un procedimiento planificado y reglado, que se realiza hace
décadas con resultados predecibles. Como toda cirugía, tiene riesgos. Conocerlos no es
motivo para asustarse: es parte de decidir con información.
Esta página describe riesgos generales. Los suyos dependen de su anatomía, del
movimiento planificado y de su estado de salud, y se conversan en la consulta antes de
firmar cualquier consentimiento.
Riesgos específicos del procedimiento
Alteración de la sensibilidad
El más frecuente
El nervio dentario inferior recorre el interior de la mandíbula, justo por donde pasa
la osteotomía. Por eso, después de una cirugía mandibular es habitual sentir el labio
inferior y el mentón adormecidos, como cuando pasa la anestesia del dentista pero por
más tiempo. En cirugía del maxilar puede ocurrir lo mismo en el labio superior y las
encías.
Es una alteración sensitiva, no motora. Ese nervio transmite sensibilidad, no
movimiento: la cara no queda paralizada ni cambia de expresión. Usted podrá sonreír,
gesticular y mover los labios con normalidad.
La sensibilidad se recupera de forma progresiva, y el proceso puede tomar semanas o
meses. En una parte de los pacientes queda alguna zona con sensibilidad distinta de
forma permanente, habitualmente pequeña y sin repercusión en la vida diaria.
Cambios en la posición de los huesos
Variable según el movimiento
Los huesos se fijan con placas y tornillos de titanio, pero pueden desplazarse
levemente durante la consolidación. Un grado pequeño de cambio se anticipa en la
planificación y se compensa con la ortodoncia posterior. Movimientos mayores o en
ciertas direcciones tienen más tendencia a este fenómeno, y eso se conversa caso a
caso antes de operar.
Infección
Poco frecuente
Se previene con antibióticos y con higiene estricta en el postoperatorio. Cuando
aparece, suele resolverse con tratamiento médico. En ocasiones se relaciona con el
material de fijación y obliga a retirarlo una vez consolidado el hueso.
Sangrado
Infrecuente en cantidad significativa
Es una cirugía con sangrado controlado. La necesidad de transfusión es excepcional en
cirugía ortognática programada. En la evaluación preoperatoria se revisan sus exámenes
y los medicamentos que toma, porque algunos aumentan el sangrado y deben suspenderse
con anticipación.
Articulación temporomandibular (ATM)
Variable
La cirugía cambia la posición de la mandíbula y, con ella, la relación de la
articulación. En pacientes con síntomas previos, el cuadro puede mejorar. En otros
pueden aparecer molestias, ruidos o limitación de la apertura que antes no existían.
Si usted ya tiene dolor articular, debe evaluarse antes de planificar la cirugía.
Necesidad de ajustes posteriores
Habitual y previsto
La cirugía posiciona los huesos; la ortodoncia termina de asentar la mordida. Ese
afinamiento posterior es parte del tratamiento, no una falla. En algunos casos se
requieren ajustes adicionales o, con menor frecuencia, un procedimiento
complementario.
Cirugía del maxilar superior
Aspectos propios
Cuando se opera el maxilar, la osteotomía es vecina a los senos maxilares. Es habitual
sentir congestión y la nariz tapada los primeros días, y puede aparecer alteración de
la sensibilidad en el labio superior, los dientes y la encía, con la misma evolución
descrita más arriba.
Anestesia general
Riesgos propios del acto anestésico
La cirugía se realiza bajo anestesia general, con los riesgos propios de todo
procedimiento de ese tipo. Por eso existe la evaluación preoperatoria: el anestesista
revisa sus antecedentes, exámenes y medicamentos antes de autorizar la cirugía.